Responsabilizan al COIRCO por la contaminación del Colorado

Desde la Coalición Cívica, ARI, de Neuquén y Río Negro se afirma que el ente tiene el poder suficiente para hacer las tareas de contralor y evitar la sucesión de incidentes, controlando a las empresas.

En un comunicado firmado por las diputadas provinciales de Neuquén y Río Negro, Beatriz Kretiman y Magdalena Odarda, se sostiene que el ente tiene la autoridad suficiente para evitar la contaminación del agua, ya que está integrado por el ministro del Interior y los gobernadores de La Pampa, Buenos Aires, Río Negro y Neuquén.

“Si el Colorado sigue siendo contaminado, es porque el poder político lo está permitiendo. No hay dudas”, afirman las legisladoras.

Para las legisladoras de la Coalición Cívica, ARI, “está muy bien que la dirección ejecutiva del Comité Interjurisdiccional del Rio Colorado (COIRCO) haya reaccionado, a través de un informe, respecto de los derrames de hidrocarburos y de aguas salinas utilizadas en su extracción, que se han registrado en la cuenca de ese río Interprovincial. Es lo correcto, lo normal”, sintetizan.

No obstante, recuerdan que uno de los fundamentos de la creación del COIRCO es la preservación del recurso agua, tanto administrando sus usos como cuidando su calidad. Y esto es lo que no hace el

COIRCO. Porque no justifica su existencia, y menos cumple con el precepto de cuidado de la calidad del agua, llevando estadísticas sobre incidentes que generan derrames contaminantes sobre las tierras de la cuenca o el agua del curso.

“Es importante que los habitantes de la región sepamos que en los últimos doce años (sin contar lo que va de este 2013) se registraron casi 2.000 casos de derrames; también saber que la corrosión se está comiendo las cañerías, que a poco se convertirán en “coladores”; y que sobre el río se volcaron 5,6 millones de litros de agua de purga (con componentes tóxicos que solamente las empresas conocen…) y  429.000 litros de petróleo (429 m3, o sea la carga de 35 camiones con tanques en semirremolque)”.

Ahora sabemos más o menos certeramente (y no hay certeza porque no son confiables los informes de las empresas involucradas ni efectivas las inspecciones del estado), los peligros constantes que tiene este río interprovincial, cuyos caudales dan vida a emprendimientos agrícolas-ganaderos y poblaciones en zonas de clima desértico.

“El COIRCO no justifica su existencia con este informe. Las estadísticas reflejan una situación, que en este caso mereció una fuerte demanda a los organismos provinciales y nacionales de contralor, para que se tomen medidas precautorias que eviten la sucesión de los incidentes. Si los caños están comidos por la corrosión hay que cambiarlos; si hay fallas humanas, hay que capacitar a los operarios”, afirman las legisladoras.

“Pero estas acciones se deben plantear con niveles de exigencias absolutas; se sabe que las empresas, sobre todas las petroleras, hacen los que le permiten hacer. Si las controlan bien, son prolijas; pero si no hay controles y la única sanción son módicas sanciones económicas (que hoy no superan los 16.000 dólares las de mayor rigor) y de pago diferido e incierto, prefieren ser sancionadas”.

“En el COIRCO hay poder político suficiente como para que el organismo pueda cumplir fielmente su mandato liminar. Lo preside el ministro del Interior y lo integran los gobernadores de La Pampa, Buenos Aires, Rio Negro y Neuquén. Si el Colorado sigue siendo contaminado, es porque el poder político lo está permitiendo. No hay dudas” cierra el comunicado.

29 ene 2013

Fuente: www.elperiodicoderincon.com.ar Neuquén ARGENTINA

 

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