Funcionarios irán al barrio Selvetti por la denuncia de contaminación

La inquietud que los vecinos y profesionales de la salita barrial elevaron al Ejecutivo repercutió en el municipio, y el próximo miércoles, los responsables de Medio Ambiente y Atención Primaria irán al barrio Rodríguez Selvetti para tratar la denuncia por presunta contaminación ocasionada por los silos de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Tandil y Vela Limitada.

La audiencia será a las 8.30 en el centro comunitario de Caseros al 1.700, pero será de acceso privado. Las decisiones que allí se consensuen luego serán comunicadas a la gente de la zona en una reunión abierta a la comunidad, que tendrá lugar el miércoles 30 de mayo.

Estas noticias se conocieron tras un importante encuentro que mantuvieron los vecinos la semana pasada, que convocó a un número interesante de personas preocupadas por la realidad del barrio, no sólo por la presunta polución que estaría generando la cooperativa, sino también por el estado de las calles y los pastizales que se acumulan en los terrenos baldíos.

La licenciada Verónica Fernández y el médico José Ignacio Gilabert, titulares de Medio Ambiente y Atención Primaria respectivamente, recibirán un planteo que los habitantes de la zona ya habían expresado en una nota a la que adjuntaron numerosas firmas.

En concreto, se intentarán develar los riesgos que genera el polvillo rojo emanado de los silos, en Rosales al 200, donde la familia de Néstor Oscar Peralta y Teresa Iriarte clama por una respuesta oficial.

“Tengo cáncer y a mi nieto de 3 años le diagnosticaron asma, no quiero que me vaya la vida en esto”, dijo Iriarte al dialogar con este Diario.

La preocupación vecinal, acompañada por un número importante de firmas, fue recogida por el propio médico del centro de salud, doctor Abel Rojas. Quien entregó las notas a la Dirección Primaria. A su vez, José Ignacio Gilabert, responsable del área, destinó la denuncia a Medio Ambiente. Ahora la repartición que conduce Verónica Fernández realizará un estudio técnico sobre las partículas que emanan los silos. Esos resultados son clave para el esclarecimiento de la verdad, ante la preocupación latente que desvela al vecindario.

“La cáscara de la semilla tiene fertilizantes, veneno. Tengo miedo por mi salud y la de mi nieto. Continuamente sentimos el polvillo y el olor a podrido que es insoportable”, describió la mujer.

La damnificada reconoció que esto sucede hace mucho tiempo, pero “empecé a tomar medidas desde que me enfermé de cáncer. Antes no hacíamos caso”.

El oncólogo Germán Poiman, profesional que atiende a Iriarte, “me dijo que, o se iban los silos del barrio o yo debía mudarme. Pero adónde quiere que me vaya, tengo que vender la casa”, relató la señora.

Cuando en la planta de almacenamiento de granos “prenden fuego circula un gran olor a podrido que se impregna en la ropa”, espetó.

Los trastornos se intensifican en épocas de plena cosecha y con la circulación del viento, añadieron.

21 may 2012

FUENTE: Lavozdetandil.com.ar  BS.AS. ARGENTINA

 

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