CENTRO COMUNITARIO DE VILLA MIRAMAR

Enfoques opuestos sobre una supuesta contaminación

La rotura del flotante provocó la caída de mercurio en el tanque de agua. Desde la Municipalidad se descartaron consecuencias. La CTA denunció que está afectada una trabajadora.

La subsecretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Sandra Polak, dijo ayer que no hay afectados por la ingesta de agua en el centro de promoción comunitaria de Villa Miramar y que allí, tras la rotura del flotante que contenía mercurio, se cambiaron el tanque y las cañerías.
Desde la secretaría de Salud, su responsable, la pediatra Susana Elliker, indicó que no tiene informes oficiales acerca de consecuencias por esa situación, aunque agregó que el lunes se les practicarán los análisis a las ocho empleadas que pertenecen a los planes o que son contratadas.
Elliker, quien admitió que Bromatología había determinado la presencia de mercurio en el tanque, también señaló que el viernes próximo conocerá el informe de la ART sobre los resultados de los análisis de las 10 empleadas de planta permanente o temporaria que se desempeñan en Villa Miramar.
“Sé que en algún corrillo se ha dicho que a una empleada el análisis le dio positivo, pero no tengo ningún informe oficial”, reiteró.
En cambio, también en la víspera, Enrique Gandolfo, secretario general-regional de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), sostuvo que el análisis de un laboratorio privado de la ciudad confirmó “la presencia altos valores de mercurio” en una de las trabajadoras que presta servicios en el centro comunitario.
“Desde diciembre, cuando se conoció el tema, los chicos no concurren a la institución, pero tampoco se les han realizado estudios, ni a ellos ni al resto de los trabajadores, la mayoría de los cuales está en situación de precarización laboral, sin ART y sin obra social. ¿Cuánto tiempo estuvieron los chicos tomando este tipo de agua?”, preguntó Gandolfo.
Sandra Polak explicó que ni bien supo de la situación, se suspendió el consumo de agua proveniente del tanque y que el centro fue abastecido con bidones hasta que se procedió al apuntado cambio y los análisis confirmaron la plena potabilidad.
En cuanto al origen del caso, la funcionaria municipal recordó que se trataba de un antiguo dispositivo de flotante con gotitas de mercurio en un antiguo tanque de fibrocemento, cuya tapa fue dañada por un temporal de fines de año.
Una vez que personal de Obras procedió a reparar la rotura, se advirtió el vuelco del mercurio al agua y se tomaron las apuntadas medidas.
“Como el mercurio no se disuelve en el agua, potencialmente no hubo riesgos. Igualmente, para mayor tranquilidad, se cumplirán todos los análisis, pero estoy convencida de que no hubo afectados”, enfatizó Polak.
El centro comunitario, conocido como La Casita, funciona en Charcas y Lejarraga. Allí se asiste a unos 60 chicos, aunque en la temporada estival el número se reduce. En las vacaciones, la mayor parte de la actividad se cumple en la colonia municipal del Parque Independencia.

Datos

A. El mercurio es un metal que no posee función nutritiva o bioquímica, por lo que los mecanismos biológicos para eliminarlo son muy pobres.

B. El Código Alimentario Argentino admite hasta 0,001 partes por millón (miligramos por litro) de mercurio en el agua potable para uso domiciliario o consumo humano.

C. Incluso en bajas concentraciones, produce daños en el sistema nervioso, en las funciones del cerebro y de los riñones. Debilidad, anorexia, pérdida de peso, insomnio y salivación profusa, colitis y hemorragias resultan algunos de los síntomas.

12 FEB 2011

FUENTE: lanueva.com BS.AS. ARGENTINA

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