No caben dudas que los mecanismos de la Guerra Social Revolucionaria  si no alcanzan el objetivo por si mismos, lo obtienen por la acción extrínseca del Gobierno Nacional (P. ej.: premiando a los “Okupas” que han encabezado la vanguardia de la ocupación ilegal de terrenos). La Provincia de Entre Ríos no se queda atrás.

El Ministerio de Salud provincial ha puesto en práctica “acciones de vigilancia epidemiológica y de salud ambiental con consultorios específicos establecidos para tal fin”.  ¿Hay algo malo en ello? Nada, salvo que hay otros casos que necesitan eso con más urgencia. Pero no salgamos del tema, por ahora.

Este gesto político y práctico demuestra a las claras que los delitos federales de corte de ruta dan buenos frutos.
Esa es la pedagogía que se esconde en estos hechos: Te concedemos lo que realmente necesitas si actúas tal como nosotros queremos que actúes (fuera de la ley).

Con el Teatro también se educa.

El centro de esta cuestión esta ocupado por la ideología compartida entre Gobierno y sus agentes subvencionados, los manifestantes de Gualeguaychú.
La troupe de los  “sandías” (verdes por fuera, rojo por dentro) están actuando de acuerdo a un libreto en el cual se presentan como acérrimos demócratas y en un marco de sobreactuación: donde unos reclaman “dramáticamente” y los otros responden “salvadoramente”.

Quedan, así, fuera de escena, dos protagonistas: Por un lado, víctimas ambientales reales y no prefabricadas y que no ajustan su reclamo según libreto.
Por otro lado, las instituciones democráticas representativas que terminan relegadas a un rol tan útil como lo es un cenicero en una motocicleta.

Se quiere instalar en la opinión pública que la lucha ambiental sólo es efectiva, real, verdadera, y eficaz si se procede, cometiendo delito, al estilo Gualeguaychú.
Los actores centrales de esta comedia barata saben que es imposible llevar a la práctica una revolución con el Código Penal bajo el brazo.

Los dos protagonistas principales de la comedia de enredos han sufrido el desgaste. El administrador: los Poderes Ejecutivos, tanto el Nacional como el de Entre Ríos. Y el administrado: los Asambleístas anti Botnia. Deben ambos salir a escena, pero con algo en sus manos para mostrar al público. Deben recuperar posiciones en lo político y social.

El tiempo del sufragio está cerca y se acelera. En tanto, en el ambiente se percibe que se suma, a los contaminantes emitidos por la Cooperativa Botnia, el olor que proviene del cenotafio de la democracia y que se asemeja bastante al olor de las urnas del 2011.

La Troupe  “Los Sandías” hace comedia de enredos.

Esta comedia puede explorar con  éxito asegurado el terreno del absurdo. El material de Análisis Digital que se reproduce abajo en este post, menciona, en su párrafo final, al actualmente defenestrado Homero Bibiloni.  Peón que, en esta historieta de cuidar el ambiente y la salud de los entrerrianos supuestamente amenazados por la pastera,  iba a descollar. Todo así lo indicaba dado que actuaría acompañado de un coro estelar integrado por Secretaría de Ambiente de la Nación, la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), la Cancillería Argentina, la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conae) y el Servicio Meteorológico Nacional. Y por si todo esto fuera poco atractivo, debe agregarse: “Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y de la UBA, conjuntamente con el Hospital Centenario y la Municipalidad de Gualeguaychú”.

El absurdo se desencadena cuando la viuda de Kirchner arrojó con una mano a Homero por la ventana de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable mientras expresaba que, simplemente, se trataba de un cambio de rumbo y, con la otra mano,  hacía sentar en la silla vacía de la Secretaría al médico J.J. Mussi. 

¿Y el proyecto de Salud ambiental entrerriano? Bien, gracias. El flamante funcionario ya ha prometido que se encargaría del asunto Riachuelo (creo que  lo hará tal como se encargó del caso S.C. Johnson & Son).

El acto siguiente exhibe a los asambleístas anti-Botnia corriendo detrás del médico Mussi. Final abierto…

 

Salud provincial informó sobre las acciones realizadas este año en torno a la pastera Botnia – UPM

Desde el Ministerio de Salud, se informó sobre las acciones que el gobierno provincial viene realizando en Gualeguaychú, desde el 2007 en torno al funcionamiento de la pastera ubicada en Fray Bentos, República Oriental del Uruguay. En esta línea, se manifestó que se reforzaron las acciones de vigilancia epidemiológica y de salud ambiental con consultorios específicos establecidos para tal fin, con la notificación obligatoria de casos y su correspondiente derivación.
 
A pedido de los Asambleístas, se aprobó ese sistema de vigilancia y notificación de casos de exposiciones o intoxicación a contaminantes ambientales.

Asimismo, se detalló el trabajo realizado con distintos organismos como la Secretaría de Ambiente de la Nación, la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), la Cancillería Argentina, la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conae) y el Servicio Meteorológico Nacional, así como con entes provinciales y municipales.

Mediante estos organismos, se analizó la información que resulta de mediciones, estudios y acciones concretas en terreno para, en forma integral, avanzar en el control ambiental de los contaminantes que podrían afectar el aire, la tierra y el río, así como el impacto en la salud sobre la población de Gualeguaychú.

“Tal como lo informáramos a los representantes de la Asamblea Ambiental en la reunión mantenida en la Municipalidad de Gualeguaychú hace 3 meses junto con el presidente municipal, Juan José Bahillo, se cumplió con un protocolo de Vigilancia Epidemiológica y de Salud Ambiental. El informe recopiló datos asistenciales que se originaron por las denuncias existentes y fueron atendidos y derivados al Consultorio de Salud Ambiental”, explicó el ministro de Salud, Ángel Giano.

En este sentido, el funcionario informó que se está cumpliendo con lo acordado con los asambleístas -y en articulación con las distintas entidades provinciales y nacionales que estudian el caso-, por lo cual se decidió convocar en enero a la Secretaría de Ambiente de la Nación y a organismos nacionales.

Por su parte, el director del Hospital Centenario de Gualeguaychú, Hugo Gorla, señaló que “se realizó una encuesta de niños hasta 12 años, con seguimiento de cualquier enfermedad predeterminada y en particular con relación a la posible contaminación ambiental a través de la observación de doce patologías, entre las que se encuentran enfermedades de tipo influenza: asma, bronquiolitis, neumonía; dermatitis en piel; diarrea y enterovirus; hepatitis A; tumores; leptospirosis y hantavirus; malformaciones congénitas; trastornos del desarrollo; vigilancia sobre casos de mortalidad; transtornos conductuales e intoxicaciones agudas”.

De esa forma, Gorla contó que “de manera conjunta con la encuesta, se trazó lo que se denominó corredores de esas enfermedades para determinar una línea de base y su posterior desarrollo”.

En este sentido la directora de Epidemiología, Silvina Saavedra, dijo que “fue un seguimiento complejo y completo”, al tiempo que sostuvo que el protocolo -que establece los pasos a seguir ante la detección de cualquier caso de un paciente con síntomas compatibles con afecciones ambientales-, fue presentado en la Asamblea Legislativa que se reunió en la ciudad de Gualeguaychú en Diciembre del 2007 y se entregó en esa oportunidad el informe a la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú.

“El protocolo establece cómo deben ser derivados los casos en lo que llamamos flujograma de atenciones de urgencia y programadas relacionadas con la Salud Ambiental y donde quedan registradas todas las consultas realizadas”, explicó Saavedra y aseguró que “se están estudiando y se analizan aquellas variables relacionadas con factores ambientales y que pueden impactar negativamente en la salud de la población”, al tiempo que indicó, que “el tipo de investigación es prospectivo”.

“Se cuenta, además, con 563 encuestas realizadas con sus respectivas historias clínicas ambientales y aquellas provenientes de las atenciones de urgencias y de consultorio, con los informes correspondientes y sus respectivos avances, lo que fue una documentación científicamente avalada, y que se presentó en las múltiples reuniones con miembros de Cancillería”, sostuvo Gorla.

Luego, aseguró que “se llevó a cabo desde fines del 2007, un Programa de Capacitación en Salud Ambiental para definir el escenario ambiental en la ciudad de Gualeguaychú, determinando las fuentes contaminantes. A tal fin, se comenzó con la gestión de residuos patogénicos y la puesta en marcha de una segregación con los prestadores públicos y privados, del mismo modo que en el tema de agroquímicos se presentó un proyecto en la Universidad de Buenos Aires (UBA), con miembros del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y de la UBA, conjuntamente con el Hospital Centenario y la Municipalidad de Gualeguaychú, sobre su acción en la salud del individuo, realizando las acciones correspondientes”.

Otras acciones

En el último semestre de este año, Giano mantuvo reuniones con el intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, con la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú y con autoridades de Cancillería del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación. Además, con el ex secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero M. Bibiloni, y con los titulares del Servicio Meteorológico Nacional para analizar los distintos procedimientos científicos de medición en la localidad del sur entrerriano.

FUENTE: analisisdigital.com.ar ENTRE RIOS ARGENTINA

Anuncios