N. DE LA R. DE TERRATOXNEWS: Antes de leer este post quizá convenga  saber más acerca de ARSÉNICO , FLÚOR, ÓXIDOS DE NITRÓGENO, OZONO, AZUFRE.

 

Epidemiología Ambiental en Bahía Blanca

Entrevista al Dr. Carlos Carignano, Área de Epidemiología Ambiental (Municipalidad de Bahía Blanca)


Para comenzar, quiero consultarle sobre la reciente intervención del Área de Epidemiología Ambiental en la zona rural de Gral. Daniel Cerri. ¿Cómo se produjo esta y en qué consistió?
El antecedente inmediato fue un estudio realizado por la Cooperativa Eléctrica de Cerri que alertó sobre la presencia de arsénico y de flúor con valores superiores a los admisibles y, asimismo, de contaminación bacteriológica en pozos de agua utilizados por los pobladores rurales de la zona.
Se dio la feliz coincidencia de que uno de los directivos de la Cooperativa es un inspector de Bromatología de la Municipalidad de Bahía Blanca. Esta persona, muy conocedora de la zona, fue quién efectuó el estudio preliminar cuyo costo asumió la propia entidad. Se tomaron muestras de 8 pozos y la mayoría dieron arsénico y flúor por encima de los valores permitidos, y en 4 casos presencia de contaminantes bacteriológicos.
En una palabra: agua no apta para consumo humano. Esto dio lugar a que el Área de Epidemiología Ambiental, en conjunto con la Subdirección de Epidemiología de la Secretaría de Salud y Bromatología desarrollaran, desde fines del mes de abril, un doble operativo de relevamiento sanitario de cada una de las familias de la zona y estudio del agua de los respectivos pozos.
Los resultados de este trabajo van a permitir muy probablemente ratificar lo anticipado por el estudio de la Cooperativa Eléctrica local, determinar si ha habido impacto en la población por el consumo durante tantos años de esa agua y, adicionalmente, conocer el perfil sanitario de la población, con características particulares, de esa zona de nuestro partido. Esto incluye el examen de su grado de exposición a riesgos de otras amenazas: mal de Chagas, tuberculosis, casos de hiponutrición que puedan estar relacionados a problemas de educación, etc. Otro tema relevante es el del acceso de esta población a los servicios necesarios de salud. Por de pronto hay un problema de acceso físico, ya que esta población rural está dispersa a una distancia que varía de 10 a 25 kms. de Gral. Cerri.
El Censo de 2001 aporta datos básicos sobre esta población, permitiendo destacar su alta dispersión espacial, el hecho de que un 80% serían argentinos y la mayoría de ellos con 15 a 20 años de residencia en el lugar. O sea que, aparte de que exista un cierto porcentaje de trabajadores golondrina, la mayoría es población estable. Asimismo, serían mayoría los adultos jóvenes con hijos pequeños.
La Encuesta que se ha aplicado a esta población es similar a la que se ha utilizado en Bahía Blanca desde el año 2002, aunque se han adicionado preguntas sobre condiciones sanitarias de las viviendas y se han agregado tablas con síntomas, signos y enfermedades específicamente relacionadas con el arsénico y el flúor.

¿Aparte de este tipo de operativos qué otras funciones cumple Epidemiología Ambiental?
Desde el año 1996, y en forma conjunta con la Secretaría de Salud, estamos haciendo un seguimiento permanente sobre consultas efectuadas en las Unidades Sanitarias. El seguimiento está centrado en enfermedades que sabemos tienen relación con los contaminantes del aire. También estamos participando activamente en el Programa de Vigilancia Ambiental, ya que Bahía Blanca es integrante de la Red Nacional de Calidad del Aire, coordinada por el Departamento de Salud Ambiental del Ministerio de Salud de la Nación.
La Subsecretaría de Gestión Ambiental: Comité Técnico Ejecutivo, Epidemiología Ambiental y el Departamento de Saneamiento Ambiental integran, con esta finalidad, una comisión que viaja a Buenos Aires cuando es convocada. Aparte de esta actividad respecto a la Red Nacional de Calidad del Aire, hemos participado en Jornadas y Congresos organizados por el Ministerio de Salud de la Nación, y este año estamos continuando con estas actividades. En el plano local, en el año 1998, presentamos el Programa Aire y Salud. A partir de ahí se efectuaron las Encuestas de Salud 2002 y 2003 en zonas específicas de Bahía Blanca, siendo la última aplicación la que se realizó, con fines comparativos, para el conjunto de la ciudad. Pronto contaremos con los datos de la encuesta llevada a cabo en Cabildo.
Estos estudios permiten conocer el perfil sanitario de la población.

¿Cuáles fueron los resultados principales de estas Encuestas?
Respecto a estas aplicaciones quizás la conclusión más importante es que si uno toma los datos de la ciudad en su conjunto, Bahía Blanca está en un nivel medio-bajo en el padecimiento de enfermedades respiratorias, comparando con otras ciudades, con las limitaciones que imponen los distintos métodos utiizados. Ahora bien, tomando enfermedades relacionadas con la contaminación del aire, si en lugar de considerar sólo los datos del conjunto de la ciudad tomamos los datos de las áreas consideradas de mayor riesgo, y los comparamos con los primeros, encontramos diferencias estadísticamente significativas.

En Ingeniero White hay más enfermedad respiratoria de tipo inflamatorio que en cualquier otra zona del a ciudad y que en la ciudad en su conjunto. El Centro de la ciudad es la segunda zona en enfermedades respiratorias, y se lleva el premio mayor en enfermedades cardiovasculares, incluida hipertensión, enfermedades gastrointestinales y trastornos del oído. Estos datos fueron ratificados por cada una de las aplicaciones de las Encuestas de Salud.

A pesar de que los trabajos no permiten inferir causalidad, uno puede decir que en Ingeniero White la principal problemática corresponde a las partículas (PM10). En especial, PM10 es el contaminante que con mayor frecuencia sobrepasa los límites permitidos. También los óxidos de nitrógeno. Generalmente, las partículas son materiales orgánicos e inorgánicos que están en suspensión en el aire o lleva el viento; los materiales orgánicos son emitidos principalmente, por las empresas granarias. En la zona industrial-portuaria, y en otras áreas de la ciudad, se produce una “sopa química” en la que se mezclan estos materiales con hidrocarburos y otras sustancias producidas en plantas químicas y petroquímicas y por el parque automotor. Hace poco se adquirió un medidor de ozono. El ozono se origina por combinación química del óxido de nitrógeno con la luz solar, y niveles altos de ozono se asocian con enfermedad respiratoria. Respecto al Centro, los altos niveles de enfermedades respiratorias se relacionan con el parque automotor y los hábitos de vida: Contaminación del aire interior de las casas y lugares de trabajo, el síndrome del edificio enfermo, etc. Hay que contemplar la contaminación del aire exterior teniendo en cuenta el lugar de residencia en la ciudad –microclimas zonales dentro del clima general de la ciudad-. También hay microclimas laborales, relacionados a los lugares de trabajo, microclimas vehiculares, que afectan a los que “viven arriba de los autos” -p.ej. taxistas, viajantes, etc.- Hay, en una palabra, exposiciones muy diferentes según el lugar en que se vive, se trabaja, etc.

¿Qué importancia tiene la contaminación doméstica?
Tiene mas importancia que la que se le atribuye. En relación al tema, el año pasado Epidemiología Ambiental, en conjunto con el Departamento de Biología de la UNS, presentó un proyecto en el Centro de Investigación Científica de la Provincia de Buenos Aires para estudiar la contaminación biológica, considerando los principales contaminantes externos (pólenes) e internos (ácaros y hongos atmosféricos). El proyecto está en marcha y el año venidero contaremos con resultados. Hasta el presente no hay ningún trabajo referencial sobre esta temática para Bahía Blanca. En conexión también con la contaminación doméstica, vale señalar que el propio concepto de contaminación debe ampliarse, para incluir el tabaquismo, la falta de trabajo, la problemática de la desnutrición y las enfermedades de transmisión sexual. Patologías todas estas que tienen mucho que ver con la contaminación. Sería fundamental que, así como se intenta elaborar registros sólidos y sistemáticos de contaminación del aire, se puedan elaborar indicadores regulares sobre estas otras problemáticas.

¿En lo que hasta el presente realiza Epidemiología Ambiental, los estudios efectuados van acompañados de algún conjunto de indicadores sistemáticos?
Sí. Nos hemos enfocado en enfermedades como el asma diagnosticada y como síntomas indicadores el broncoespasmo y los silbidos en el pecho, que es un término aceptado a nivel internacional como sinónimo de asma, y para nosotros tanto la enfermedad como los síntomas son indicadores a seguir en el tiempo. El asma es una enfermedad muy representativa de lo que pasa en el aire, tanto exterior como interior. No encontramos tantas enfermedades respiratorias infecciosas como inflamatorias. Estos datos los obtenemos regularmente de las Unidades Sanitarias y de las Encuestas de Salud que se efectúan periódicamente. El tema es que no existía a esta respecto un marco de referencia de aaños anteriores.

Aparte de este seguimiento sistemático, también sugerimos medidas correctivas. Por ejemplo, respecto del Centro sugerimos medidas respecto al tránsito y los ruidos. En Ing. White, en cuanto a los materiales particulados, el control de las emisiones. Los estudios que efectuamos sirven tanto para establecer valores de referencia como para proponer medidas correctivas de aplicación inmediata. También sirven para establecer el impacto de las medidas de corrección implementadas.

Estos trabajos nos han permitido establecer, respecto a enfermedades como el asma, la existencia de un importante subregistro. Por ejemplo, ha podido establecerse que junto a un 3 ó 4% de asma hay otro tanto de espasmo y de silbido de pecho, lo que dice que prevalencia real del asma en la ciudad sería de aproximadamente de un 7 ú 8%. En la mayoría de los casos, es una enfermedad de leve a moderada, pero con un alto impacto en la población y por ende en los sistemas de salud.

¿Cuáles serían las principales asignaturas pendientes en Epidemiología Ambiental?
Me parece que lo primero es lograr un estudio sistemático en el centro de los contaminantes comunes: monóxido de carbono, óxido de nitrógeno, de azufre, partículas etc. Para controlar disponemos de una cabina de monitoreo que fue cedida por la empresa Profértil. En este momento se están evaluando los costos de su puesta en marcha y mantenimiento en el tiempo. Esto implicaría contar con datos muy valiosos, de carácter sistemático, por lo menos durante un año, de la presencia de esos contaminantes en el Centro. Por otro lado, sería de relevancia conocer la composición de las partículas, muy asociadas a las enfermedades respiratorias.

¿Qué grado de conciencia ambiental hay en la ciudad?
Yo diría que esta es una ciudad particularmente concientizada respecto a las cuestiones medioambientales. Lo que ocurre es que esa concientización es parcial, de acuerdo con la problemática de cada lugar o zona. Si uno toma, por ejemplo, Ingeniero White o Delegación Villa Rosas, registra una conciencia de contaminación y de problemas de salud asociados, muy ligada a las industrias allí radicadas y a las empresas del Polo Petroquímico, especialmente por los escapes ocurridos, y eso es muy lógico.. No hay, en cambio, en general, una conciencia medioambiental relacionada al parque automotor o al hábito de fumar. Es un hecho objetivo que el individuo que fuma tiene mayores probabilidades de tener enfermedades respiratorias que un individuo que no fuma, viviendo ambos en una ciudad contaminada. Y falta conciencia de esto. Tiende a no asociarse la contaminación con el hábito de fumar. Y este es apenas un ejemplo de conciencia parcializada.

¿Epidemiología Ambiental tiene relación con organizaciones de la sociedad civil dedicadas a temáticas medioambientales?
Desde hace años estamos trabajando con la Comisión Asesora para el Control y Preservación del Medio del Concejo Deliberante y ésta es una instancia inédita. Integrada al cuerpo legislativo, multidisciplinaria y multisectorial, están presentes organizaciones ecologistas, áreas del Departamento Ejecutivo que tienen que ver con el medioambiente, los Colegios de Ingenieros, de Arquitectos, etc. Las organizaciones ambientalistas más activas y con mayor trayectoria de la ciudad son Tellus y la Sociedad Ambientalista del Sur, que tienen un ámbito de trabajo más abarcador, por ejemplo, que las de Ingeniero White, más centradas en los problemas de esta localidad, y esto es comprensible y atendible. Estas organizaciones whitenses surgieron para enfrentar peligros actuales. La Ley 12530 sobre control ambiental, que es mérito de un legislador de la ciudad, surgió por presión de los vecinos. Diría que esto que se logró en Ingeniero White, habría que extenderlo a toda la ciudad y al partido. Hay que extender esta inquietud y lograr que la conciencia no se focalice en un solo aspecto de la contaminación y abarque toda la jurisdicción. En este sentido hay un principio solidario que se debe subrayar. No olvidemos que la fuente de provisión de agua para Bahía Blanca y Punta Alta se encuentra en otro partido.

Retomando la mención hecha a la posible contaminación de arsénico y flúor en Cerri, hay que destacar que las napas de agua no reconocen límites entre jurisdicciones: en los partidos de Tornquist y Villarino puede existir el mismo problema. También la contaminación en Bahía Blanca puede afectar principalmente a un área del partido, pero hay que contemplar el partido en su totalidad, considerando todas las fuentes de contaminación, incluidos los contaminantes sociales. Los contaminantes no se encuentran sólo en el agua, el aire o el suelo.

23 FEB 2010

FUENTE: REALIDAD BONAERENSE
realidadbonaerense@yahoo.com

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