El espigado intendente Bruera pone las manos en el fuego por el parque industrial
El espigado intendente Bruera pone las manos en el fuego por el parque industrial

Tranquilos cultivadores,  Bruera va a responder de su propio bolsillo por todos los daños ambientales que Uds. sufran por culpa de las industrias del parque . ¿Por qué Bruera no le va a sonreír a quienes trabajan si ya se lo ve sonriendo junto a quienes viven de subvenciones?

Además, no tanta preocupación que aquí está Don Scioli con sus muchachos del OPDS por si el parque industrial necesita control.

La confrontación campo-industria llegó a la ciudad

Tras la decisión del intendente Pablo Bruera, de instalar un Parque Industrial en la zona de Poblet, se marcaron en la ciudad dos posturas: una es la que intenta impedir que en la zona fruti hortícola más importante de la región se coloquen fábricas e industrias “contaminantes”, y la otra es la que desea avanzar con el proyecto y consolidar un nuevo Parque Industrial en la ciudad.

Esto ha producido una guerra de palabras, que promete no terminar fácilmente. Por el lado de los productores y los partidos políticos que apoyan al sector intentan demostrar que todo Parque es altamente contaminante y la instalación de uno en la zona sur de la ciudad sólo provocará contaminación e impedirá que las miles de familias (se estiman que son 120 mil personas) que hoy viven de la producción de los cultivos deba abandonar su estilo de vida y conseguir un nuevo empleo.

“La mayoría de los empleos en la cuidad de La Plata giran en torno al ámbito estatal, pero nuestro otro punto fuerte es el sector fruti hortícola. Estamos firmemente de acuerdo en crear más fuentes de trabajo, pero obviamente sin atentar contra las ya existentes”, expresó en ese sentido el líder de Pampa Sur La Plata, Santiago Sautel, mientras realizaban un achique de calzada en la Ruta 2 para que el proyecto no se concrete.

A su vez, el dirigente del “partido del campo” -tal como se autodenominan-, afirmó que “no se puede industrializar el cordón hortícola más importante del país, no se puede prometer un parque industrial productivo, cuando los dos restantes en la ciudad están semivacíos, no se puede avalar la generación de empleo en detrimento de la contaminación del agua potable que tomamos todos los días”.

En este mismo sentido, fueron los productores, quienes representados por David Pérez, se manifestaron dentro del Concejo Deliberante para detener el polémico proyecto antes de que se concrete: “A esta gestión no le importa porque quieren hacer el negocio. No le interesa que no se podrán comprar verduras de la zona porque van a estar todas contaminadas, que no se va a poder tomar agua y se hipoteca el futuro”, acusó en aquella oportunidad Pérez.

Pero ellos no son los únicos que coinciden en que el nuevo Parque Industrial es algo absurdo, también el concejal de la Coalición Cívica, Oscar Negrelli, expresó: “no tiene sentido que el Municipio no tenga una planificación para optimizar los espacios que tiene (Parque Industrial I) y tenga que recurrir a terrenos rurales.

La otra mirada

Pero esta problemática que se extendió desde fines de diciembre hasta los primeros días de febrero, tiene un apoyo político y empresarial que ha decidido avanzar “cueste lo que cueste” con la instalación del Parque Industrial del Sur.

Fue el secretario general de la Municipalidad, Mario Rodríguez, el primero en defender el proyecto bruerista: “el parque está de acuerdo a la normativa, es falso que vaya a contaminar, lo que estamos haciendo es una política de desarrollo del sur de la ciudad, sobre todo en ésta época de crisis”.

A su vez, el funcionario acusó con dureza a los políticos locales que se oponen a la iniciativa. “Si hay algún vecino o productor que participa de esta protesta está siendo engañado porque esta es una protesta de corte político sostenido por concejales de la oposición”, sentenció Rodríguez y reiteró que “es imposible hacer un Parque Industrial que contamine en la provincia porque la ley lo prohíbe”.

Finalmente, y desinteresado totalmente de la postura que considera que el Parque va a contaminar, el bruerista aseguró que Ejecutivo local “no va a vetar” la ordenanza, porque “eso es decirle no al trabajo y a la instalación de empresas que es lo que La Plata necesita”.

Otro de los defensores del proyecto bruerista es el presidente de la Fundación Gaia, Alberto Veirheller, de quien hasta el momento se le desconocen tareas realizadas, pero que salió a cruzar las declaraciones en contra de la gestión de Pablo Bruera.

“Miran la paja en el ojo ajeno y no ven (no quieren ver, en realidad) el tronco en el propio. Antes de oponerse con santa indignación a la llegada lo que consideran casi como una amenaza nuclear; deberían tener una mirada un poco más objetiva -y más crítica por caso- mirar ese tronco que defienden. A saber: Explotación infantil a la vista de cualquiera; trabajo no registrado (en negro); jornaleros que trabajan más horas de las que indica la ley; pésimas condiciones de habitabilidad e higiene en muchas viviendas del personal; evasión impositiva; contratos leoninos; pésimo uso del recurso hídrico (o derroche del agua), pésimo manejo del suelo (erosión a corto plazo); contaminación del suelo, del agua y de las personas por desconocimiento en el manejo de agroquímicos; ausencia total de remediación de la contaminación; mal manejo de la producción pos-cosecha; falta de limpieza y desmalezamiento (hantavirus)”, acusó director de Gaia.

Finalmente Veirheller acusó: “basta por favor de confrontar y seguir alimentando la falaz antinomia campo-industria; esa era una discusión ya vieja en los años ’40. Pónganse a tono con los tiempos sino no sólo se van a quedar en el tiempo sino que van a retroceder languideciendo hasta desaparecer”.

02 FEB 2009
FUENTE: InfoPlatense.com BS.AS. ARGENTINA

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