mondino

La Defensoría del Pueblo de la Nación considera que TERRATOX es una empresa dedicada a la reparación de computadoras.

Así quedó comprobado cuando hace menos de un mes desde el área jurídica de la Defensoría nos buscaron telefónicamente para solicitarnos asistencia técnica para que reparáramos algunas de sus computadoras. Fue así, aunque Ud. no lo crea. Realmente fuerte viniendo de un organismo que se ha caracterizado por su capacidad de investigación.

Hasta puede llegar a ser lógico que el profesor y diplomado en Periodismo Profesional Eduardo Mondino, el Ombudsman, puede reaccionar ante TERRATOX como lo hace usualmente el 99% de los periodistas profesionales: con erupciones alérgicas. Pero de ahí a confundir a esta Asociación con un comercio, existe un abismo de distancia.

A pesar de ello hay que reconocer que si bien no se justifica esa “confusión” en que incurrió la Defensoría, la actitud es comprensible, como ya verán.

Las noticias dicen que más de 50 ONG’s acompañaron al Ombudsman criollo en el Lanzamiento de las Jornadas de Defensa de los Derechos Ambientales que se desarrollaron el segundo y tercer día de diciembre de 2008.

Desde la Defensoría del pueblo de la Nación, esa “institución de la Nación que actúa con plena independencia y autonomía  funcional, sin recibir instrucciones de ninguna autoridad” se ha invitado a diversas organizaciones dedicadas a lo medioambiental.

Aunque si se presta atención al listado de organizaciones participantes, resultará evidente que para el caso de ciertas entidades convocadas sería necesario elastizar al máximo la categoría “medioambiental para que puedan integrarse a estas jornadas.

En concreto, TERRATOX (una asociación civil sin fines de lucro cuyos objetivos son trabajar por la salud, la seguridad, la información ambiental y la participiación ciudadana) no figuró entre los participantes en las jornadas de defensa de los derechos del medioambiente. A pesar de que llega, desde hace años, a las computadoras del Ombudsman (cuando funcionan o quiza a la papelera de reciclaje) el servicio gratuito y no comercial de información ambiental de TERRATOX: algo del contenido de TERRATOXNEWS debe resultar incómodo en la Defensoría…

Pero un stand de TERRATOX no es un stand cualquiera. Es poner en la vidriera pública y en pleno centro de la movida ambiental un componente que puede comprometer incluso a algunas organizaciones ambientalistas destacadas.

El largo brazo de Johnson termina en varias manos negras. Quizá esas manos hayan logrado asirse al entorno del Defensor del Pueblo para mostrar el perfil de TERRATOX como una empresa de servicios.

Más de un lector estará pensando que estoy sacudido por algún brote paranoico. Aceptemos que padezco ciertos grados de paranoia, pero esas manos negras y su labor existen. Pude comprobarlo en mi experiencia en TERRATOX.

El síndrome O.P.D.S.

Allí está el típico caso del O.P.D.S. (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible). Allí desarrollan abundante actividad -me refiero a las manos negras, obvio-, prácticamente full time, en varios eslabones de la cadena burocrática del OPDS. Las manos negras se especializan en captura y desaparición de todo documento presentado por TERRATOX para que no llegue nunca a manos de la Directora Ejecutiva Corbi. Aunque en caso de llegar, nadie, en la localidad de Pablo Podestá, cree fervientemente que pueda cambiar en algo la situación de Zona Johnson . Pero, desde TERRATOX se insiste enviándole a la Licenciada Corbi por e-mail aquella documentación que no le llegará por las vías normales y pertinentes ya que se perderá en algún agujero excavado en la estructura de la pirámide burocrática del OPDS.

Otro caso del OPDS, paradigmático, que testimonia la existencia del influjo ubicuo de Johnson & Son en la administración Scioliana es la payasada informática que descubrÍ oportunamente al visitar la página de denuncias on line.

Los convoK2 por el Ombudsman:

Si se trata de una convocatoria amplia y plural de la Defensoría: ¿Por qué no incluir una empresa de reparación de computadoras  en estas jornadas?.

O acaso ¿No es ya un cambalache incluir allí  bajo el rótulo de ambientalistas esos agentes de la guerra social (según se definió en la Universidad de Manta) conocidos como “Barrios de Pie” o “Libres del Sur”?

A menos que la inclusión de ciertos forasteros, sea una estrategia de la Defensoría para que los K vuelvan a sonreirle. Como unas jornadas medioambientales con sapos de otro pozo que Mondino debe tragarse para que el gobierno olvide su actuación durante el conflicto del campo.

Ángel R. Navarro

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