NO OLVIDAR: POR ZONA DE RIESGO YA NO SE CONCIBE SIMPLEMENTE AL ÁREA DE TRABAJO.  A una exposición laboral a contaminantes (de eso se trata este post, de trabajadores expuestos) le puede corresponder una exposición ambiental a contaminantes (donde los expuestos no son empleados sino personas ajenas a toda relación laboral -habitantes de la zona, vecinos, etc-,  pero que son el blanco de los impactos generados desde las plantas o establecimientos donde se manejan sustancias peligrosas y donde ocurren situaciones de exposición laboral por falta de recaudos de seguridad ocupacional). Para conocer un caso típico de exposición ambiental clic aquí. En otras palabras los límites de las zonas de riesgos no terminan en el ambiente laboral.

Trabajadores uruguayos no quieren permanecer más en la zona de riesgo

Trabajadores uruguayos de la represa de Salto Grande, en plena coincidencia con la opinión de sus pares argentinos, expresaron que “no se puede continuar trabajando mas en ese lugar”, en directa alusión al sector de la empresa sospechado de generar condiciones para el cáncer.

Al respecto, el integrante del Comité de Seguridad de Salud Ocupacional, Luis Pérez Tobler, en representación de los trabajadores uruguayos, manifestó la creciente preocupación y criticó que en su momento la empresa habría ocultado el tema.

“Nos encontramos muy preocupados” por la existencia de esta problemática de salud admitió Pérez, ya que “en los últimos tiempos se habría producido una eclosión en el número de compañeros que de alguna manera están afectados por la presencia de hidrocarburos, como fenol, metanol, metales”. Al respecto, especificó que “hay una serie de contaminantes químicos, que se sumaron a la serie de contaminantes físicos que tenemos dentro de la central, que son el ruido, las vibraciones, las temperaturas, la falta de aire natural”.

Sobre los síntomas de afectación de la salud registrados en los trabajadores orientales, informó acerca de dolores de cabeza, dermatitis, y otros “que el médico laboral fue relacionando con el puesto de trabajo”. Refirió que “en general” son enfermedades neurológicas o respiratorias, así como dermatitis. “Hoy llegamos a considerar que ya la cosa es grave, tenemos compañeros con daños neurológicos irreversibles”.

En ese sentido, agregó: “Tenemos un compañero de nacionalidad argentina que presentó una hepatitis toxicológica”, ante lo cual sentenció: “Ya llegamos a un punto donde hay que resolver la situación y no podemos permanecer más tiempo en la central”.

Comité de seguridad

El dirigente sostuvo que el Comité de Seguridad de Salud Ocupacional, “surge de una de las recomendaciones que nos dejaron ambos Ministerios de Inspección General del Trabajo (uruguayo y argentino) y la Superintendencia de Riesgo de Trabajo Argentino”.

Se constituyó en febrero, integrado por una delegación de la empresa y una delegación de los trabajadores. Es un Comité bi-partito, habilitado para contar con el apoyo y la presencia de ambos Ministerios si lo requieren.

Por la empresa lo integran, los jefes de las áreas de Recursos Humanos, el de Medicina Laboral y el de Seguridad e Higiene y un representante de la Gerencia General, que a partir de septiembre pasa a contar con dos representantes.

El objetivo de este Comité es estudiar, analizar objetivos en el área de la seguridad y la salud ocupacional, así como hacer planificaciones a mediano y largo plazo y marcar políticas de seguridad o elevar políticas consensuados de trabajadores y la empresa.

Los casos de cáncer

Pérez también confirmó que “hay varias situaciones de cáncer” y que la preocupación central sobre ese aspecto es lo referido al viejo edificio del obrador, en el acceso a la represa del lado uruguayo. Puntualmente responsabilizó a “la fricción o los movimientos que hace que se desprendan partículas” y manifestó que “es el asbesto, que es un cancerígeno identificado”.

En declaraciones realizadas a diario Salto y que reproduce Diario Río Uruguay precisó que “allí hay compañeros que fallecieron de problemas oncológicos”, y si bien aclaró que “hay una coincidencia que esas personas todas eran fumadoras, pero hay una parte que podemos sospechar que tiene que ver con el asbesto”. Ante esto, consideró que “esos compañeros tienen que salir de ese edificio, ya llegó el límite, acá no se puede continuar más en ese lugar de trabajo”.

A su vez, se refirió a la incidencia de los campos electromagnéticos y al hecho de que en su momento “la empresa tomó una actitud, de no divulgar el tema”. No obstante ello “realizó una investigación, de la cual pudimos ver parte de ella, en algún momento, tarde pero la vimos”.

Recordó que “hoy han transcurrido varios años y la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresa y asegura que la influencia de los campos electromagnéticos hasta un determinado nivel, no influyen en la salud de las personas”, pero que ese informe citado “tenía una última parte que decía que había que investigar porque el número de compañeros con cáncer de diferentes tipos, era el doble de lo que era el promedio”.

Detalló que tal situación “se registraba y concentraba en la planta alta, de los dos edificios de mando, uno a cada lado de la central” y criticó que “esa investigación no se hizo, para determinar si hay alguna causa que provoque y vincule al cáncer”, recordando que “hubieron diferentes tipos de cáncer a 16 personas”.

04 OCT 2008

FUENTE: La Calle ONline ENTRE RÍOS ARGENTINA

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