Cabe preguntarse en esta circunstancia: ¿QUÉ VENENOS HAY EN EL HUMO? O ¿Qué estuvieron respirando involuntariamente los vecinos y en qué concentración lo respiraron?

Un adulto sano puede respirar ese humo y el resultado puede ser muy diferente a si son ancianos o niños quienes lo han respirado. Todo es cuestión de vulnerabilidad.

Autoridades preocupadas por la salud ambiental de sus ciudadanos contribuyentes deberían haber tomado muestras de calidad de aire durante todo el desarrollo del incidente. ¿Lo hicieron?

Los resultados de esos muestreos -si es que fueron realizados- deberían darse a conocer a la opinión pública. Y servirían para que personal sanitario responsable emita juicios respaldados técnica y científicamente.

Aquí transcribimos la noticia.

Incendio de Once: persiste el peligro de derrumbe

once_lanacioncom1.jpg

Los bomberos trabajan para extinguir los últimos focos; los pisos superiores del lugar no estaban habilitados como depósito; sigue cortado el tránsito

Más de media docena de dotaciones de bomberos continuaban trabajando esta mañana en el depósito de cotillón ubicado en pleno barrio de Once, que se incendió ayer y donde todavía había peligro de derrumbe a 16 horas de haberse iniciado el fuego.

Los bomberos ya apagaron las llamas pero trabajaban para poner fin a posibles focos ígneos en el enorme depósito ubicado en Lavalle y Pasteur.

Uno de los hombres que combatían las llamas resultó con politraumatismos esta madrugada, cerca de las 5, cuando cayó del techo de un galpón contiguo al edificio incendiado, al que había subido para establecer un punto de ataque al fuego desde la parte posterior.

El bombero accidentado se precipitó hasta el piso del local, a casi diez metros, al ceder una de las chapas del techo.

“Lo están evaluando en el hospital Fernández, al que fue trasladado por su cercanía, y seguramente después será llevado al hospital policial”, dijo un portavoz de los bomberos.

Sin habilitación. El ministro de Seguridad y Justicia porteño, Guillermo Montenegro, aseguró esta mañana que el edificio sólo tenía habilitados como depósitos el subsuelo y la planta baja, pero no los pisos superiores donde también había mercadería.

“Hay dos subsuelos habilitados, y el primer piso. El tercero y cuarto, no. Un depósito en el tercer o cuarto piso no estaría habilitado nunca”, precisó el funcionario porteño.

Sin embargo, la empresa lo negó: “Yo no cuestiono al ministro. Lo que digo es que si quieren, que revisen los planos porque en el edificio no existe un subsuelo”, dijo Ernesto Cesares, abogado de los titulares de Ciudad Cotillón, a los medios presentes en el lugar del incendio.

El ministro, en tanto, dijo a radio Diez que el hecho de que el local funcionara sin el permiso correspondiente donde se desató el incendio dio lugar a una investigación judicial.

“Está siendo investigado por la justicia. Pusimos todos los elementos a disposición de la justicia ante la posibilidad de que el juez la requiera”, indicó.

Montenegro ratificó que “si el comienzo del incendio fue como aparentemente se supone en el tercer o cuarto piso, eso habilitado como depósito no estaba. Estaba habilitado como local comercial en planta baja, hay dos subsuelos habilitados, y el primer piso. El tercero y cuarto, no”.

Los afectados. El servicio médico de emergencia asistió en total a unas 50 personas afectadas por el humo del incendio en el barrio porteño de Once.

De las personas atendidas, once fueron trasladadas luego a hospitales de la zona, aunque en ningún caso con riesgo de vida.

Así lo informó esta madrugada el director del Servicio de Atención Médica de Emergencia (SAME) del gobierno porteño, Alberto Crescenti.

El grupo de hospitalizados incluye a dos niños, uno de tres años que fue dado de alta en anoche, y una bebe de 15 meses, que vive en un departamento cercano al comercio incendiado y sufrió vómitos por inhalación de humo, según detalló Crescenti.

Tarea ininterrumpida. Desde horas de la tarde trabajaron de forma ininterrumpida una docena de dotaciones de bomberos para sofocar el incendio que se declaró en un depósito de cotillón en el barrio porteño de Once.

Si bien el siniestro está circunscripto, varias dotaciones de bomberos continuaban trabajando a través de hidroelevadores para extinguir definitivamente los últimos focos de fuego que se reavivaba por la gran presencia de plástico en las instalaciones afectadas.

Las llamas tomaron material altamente inflamable, como aerosoles de espuma, disfraces de carnaval y productos fabricados con telgopor y papel, lo que hizo que el fuego se propagara rápidamente. Las columnas de humo podían visualizarse desde varios puntos de la ciudad y el olor a quemado invadió los alrededores por efecto del viento.

Una densa bruma dificultaba la visión en la zona y las autoridades recomendaron en repetidas ocasiones que los vecinos ingresaran a sus viviendas y mantuvieran las ventanas cerradas para protegerse de los gases.

El origen. Según confirmaron a LANACION.com voceros de la Policía Federal, el fuego se inició a las 15.15 en el cuarto y quinto piso de un edificio de la calle Lavalle 2257 donde trabajaron hasta doce dotaciones de Bomberos tratando de controlar las llamas.

Los hospitales porteños fueron declarados en alerta roja para atender a los pacientes que derivados “por inhalación de humo”.

En declaraciones a los medios presentes en el lugar el jefe de prensa de la Policía Federal, comisario Néstor Rodríguez, informó que no hubo personas en riesgo dado que se logró evacuar a todos los afectados por el siniestro.

Posible derrumbe. El riesgo de derrumbe del edificio de seis pisos sigue vigente, por lo que se valló el área perimetral y los móviles de la Guardia de Auxilio porteño permanecían ante el peligro de caída de una medianera que, según personal de bomberos, permanece en “condiciones inestables”.

El tránsito continuaba cortado en un perímetro formado por las calles Larrea, Lavalle, Uriburu y Tucumán, por lo que se complicó la circulación de vehículos en la zona.

 

once_lanacioncom2.jpg

Afectados
El director de Emergencias del Gobierno porteño, Claudio Pascali, informó que las autoridades proveerán a los vecinos que pudieron haber resultado damnificados por el incendio del cotillón del barrio de Once de documentos para que puedan demandar a su propietario.
Pascali, quien también se encontraba en el lugar donde se quemó el edificio, afirmó que los expertos en apuntalamiento realizarán tareas para evitar derrumbes, pero que luego la reparación del inmueble o su eventual demolición quedarán a cargo del dueño.
Indicó el funcionario que tras el ingreso al edificio de los expertos de su área, se elaborará un informe que se entregará a los vecinos que tuvieron que evacuar sus departamentos ante el riesgo de que el fuego se propalara a los inmuebles vecinos. Este informe, dijo, podrá ser utilizado para “accionar judicialmente contra el propietario”.

19 FEB 2008
FUENTE: LA NACIÓN.COM C.A.B.A. ARGENTINA

Anuncios