SEGUROS: LAS ART DEBEN AUMENTAR LAS INSPECCIONES PARA PREVENIR EL CÁNCER
La mala manipulación de sustancias químicas y la falta de elementos de seguridad e higiene pueden derivar en terribles enfermedades. Más de medio millón de personas mueren de cáncer en el mundo por culpa de los tóxicos utilizados en su empleo. La falta de información y asesoramiento son factores de riesgo. Es deber de las aseguradoras controlar la concreción de una correcta política de prevención

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que en el mundo hay 600.000 personas mueren a causa de un cáncer de origen laboral. Sin embargo, los expertos aseguran que sus cifras son conservadoras ya que hay grandes deficiencias en la notificación y se dificulta evaluar la magnitud de los problemas por sustancias tóxicas o cancerígenas.

Las sustancias y compuestos químicos pueden producir enfermedades profesionales que el sistema de riesgos del trabajo argentino contempla, o sea que son factibles de tratamiento por parte de una aseguradora de riesgos del trabajo (ART) y sus secuelas indemnizables.

Existen más de 80.000 sustancias químicas que se encuentran en el mercado a gran escala. Las “advertencias” para su uso figuran en todos los rótulos. Aunque algunas veces no son tan visibles y claras, ya que las mismas tampoco constituyen un mensaje atractivo para el marketing del producto, para restringir su venta o condicionar las aptitudes de quien lo manipulara.

Sin embargo, en la Unión Europea tan solo el 2% de los productos que están en el comercio han sido objeto de buenos estudios.

Uno de ellos, es la sustancia tristemente célebre PCB (Bifenilos Policlorados) que no sólo está presente en las empresas eléctricas, como fluidos dieléctricos e intercambiadores de calor, sino que también existe en la fabricación de lubricantes, plastificantes, protectores de la madera, industria de la pintura, entre otros. Se utiliza comercialmente desde el año 1930 y en 1979 fue prohibida en EE.UU, pero no en la Argentina.

El PCB está compuesto por un grupo de 209 sintéticos orgánicos con un alto contenido de cloro. Se descubrieron a finales del siglo pasado y se reconoció pronto su utilidad para la industria, debido a sus propiedades físicas. Son resistentes a la biodegradación, son químicos estables, lo que los convierte en causa de riesgo ambiental a largo plazo. Desde el punto de vista de su carcinogenicidad, la IARC (Oficina Internacional del Cáncer, dependiente de la Organización Mundial de la Salud) los tiene listados en el llamado Grupo 2 A, o sea probable cancerígeno para el hombre.

Los PCB (BPCs) se acumulan en el tejido adiposo de los seres humanos y de los animales, causando efectos tóxicos a ambos, particularmente en el caso de exposiciones repetidas. Se absorben por todas las vías y son tóxicos acumulativos, en la actualidad se pueden medir en la sangre, lo que favorecería un diagnóstico precoz si se efectuaran los exámenes periódicos en salud a la población trabajadora que está en contacto con ellos.

Pero no debe ser sólo con esta sustancia, sino que la prevención y la información son la mejor forma para evitar futuras enfermedades en todos los casos.

Por su parte, Superintendencia de Riesgos del Trabajo creó Preventox, un servicio gratuito que brinda tanto al empelado como al empleador con asesoramiento sobre la exposición a sustancias químicas peligrosas. A su vez, se dan a conocer los efectos que las sustancias químicas ejercen sobre el ser humano, la prevención necesaria para el desarrollo en un medio de trabajo sano y que tipo de tratamiento se deben hacer.
Para ampliar la información o realizar alguna consulta se puede visitar el sitio de la superintendencia www.srt.gov.ar
02 FEB 2007
FUENTE: Buenafuente.com C.A.B.A. ARGENTINA
http://www.buenafuente.com/article_view.asp?CodigoArticulo=13954

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