E.RÍOS: PAPELERAS Y BALANZA DE RIESGOS Y BENEFICIOS. 02 MAY 2007

El “caso” papeleras
Las manifestaciones masivas que desde hace más de dos años reflejan la oposición de los habitantes de Entre Ríos a la instalación de las papeleras/pasteras uruguayas -cuya última versión reunió hace tres días a más de 130.000 personas entre las que se contaban “familias enteras, chicos en bicicleta, parejas de adolescentes, abuelos con el mate bajo el brazo”, según destacó la crónica del enviado de LA NACION- constituyen un dato sin duda sorprendente en el escenario local.

Dado que en el país existen en materia ecológica muchos otros puntos conflictivos sin resolver y que también se utilizan otras tecnologías potencial o efectivamente contaminantes que no provocaron respuestas comparables, muchos se preguntan: ¿por qué esta reacción en Gualeguaychú?

Un trabajo firmado por Ana María Vara que se publica en el próximo número de la revista Redes , de la Universidad de Quilmes, ofrece una respuesta interesante. Para la especialista en las complejas relaciones que se establecen entre ciencia, tecnología y sociedad, esta oposición de características inéditas en la historia regional de la resistencia ciudadana a la tecnología puede explicarse fundamentalmente por las particularidades que exhibe la percepción social del riesgo (que no es coincidente con la de los expertos), por la preocupación en torno a cuestiones de equidad, autonomía y control, y por la existencia en el lugar de recursos simbólicos que le permitieron a la población actuar unificadamente.

Todos estos factores, inmersos en un clima de incrementada ansiedad ante los riesgos científico-tecnológicos y la extendida percepción de la incapacidad para controlarlos, desembocaron en lo que académicamente se denomina “controversia”, un proceso social en el que “actores no expertos cuestionan e influyen con sus acciones en la decisión de actores expertos” en relación con instalaciones, tecnologías o normativas técnicas que implican riesgos de salud o ambientales, o suponen avanzar sobre valores tradicionales o sobre la libertad de elección de los ciudadanos.

En su estudio “Sí a la vida, no a las papeleras.” En torno de una controversia ambiental inédita en América latina, Vara detecta un sentimiento de justicia ambiental defraudada, entre otras cosas, porque se percibe que las instalaciones cuestionadas terminan localizándose cerca de poblaciones sin poder político; es decir, en los barrios de minorías o en países en desarrollo.

Por otro lado, destaca la investigadora del Centro José Babini, de la Universidad de San Martín, aunque el público suele aceptar voluntariamente peligros mayores mientras rechaza otros infinitamente pequeños, las plantas de celulosa representan un riesgo incontrolable e involuntario, con perfiles amedrentadores y antecedentes que siembran temor.

La balanza de riesgos y beneficios, por último, tampoco es equitativa: mientras los beneficios económicos serían fundamentalmente para las empresas -afirma Vara-, la mayor o menor contaminación que producirían las plantas afectaría ambas márgenes del río, pero los puestos de trabajo se concentrarían en Uruguay.

¿Quién es expuesto al riesgo, quién se beneficia y quién decide? Al parecer son éstas las preguntas que expertos y no expertos deberán responder a través de un diálogo sin preconceptos. Y sobre todo, fraternal.

Por Nora Bär
ciencia@lanacion.com.ar
02 MAY 2007
FUENTE: LA NACIÓN  ARGENTINA
http://www.lanacion.com.ar/905007

About these ads

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s